¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Sobre el aprendizaje en sí
Cuando en el mundo cotidiano se habla de aprendizaje,
Se comprende la incorporación por parte del sujeto de unos ciertos contenidos provenientes del exterior.
Se acepta en el mundo académico, la idea de que el aprendizaje significa fundamentalmente que el estudiante incorpora a su acervo personal unos nuevos contenidos.
Se aprende algo cuando el sujeto asimila información de la realidad a determinadas estructuras en el cerebro que luego permiten, a partir de la evocación de esa información incorporada, comprender nuevas realidades.
Considerar los conocimientos como una realidad construida por el propio sujeto en el proceso mismo de aprenderla, exige, al común de los profesores universitarios, comprender unos niveles de complejidad cognitiva que ya no fácilmente entran en su dominio conceptual.
Para muchos profesores, basta saber qué contenidos van a enseñar y qué estrategias didácticas deben usar para mediar mejor el aprendizaje; bajo esta concepción educativa superficial y generalizada, si los estudiantes pueden reproducir los contenidos en los términos que el maestro dice haberlos mediado, se da por exitoso el proceso;
¿En qué examen final, de cualquier materia universitaria, se analizan y reflexionan los cambios estructurales y personales ocurridos en los estudiantes en tanto seres humanos por encima de los contenidos programáticos?
En ninguno, toda vez que: En una clase de comunicación el examen final contendrá preguntas a propósito de unos contenidos de comunicación vistos en clase, de ninguna manera y en ningún caso habrá ahí pregunta alguna respecto de los cambios ocurridos en las formas de comunicación del estudiante en tanto persona.
Ante tales consideraciones nos preguntamos si verdaderamente: ¿el aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Sabemos que al aprender, el ser humano se transforma, si no fuera así, la evolución y la civilización no se explicarían; entonces ¿por qué cuando se habla de aprendizaje el énfasis educativo está puesto en:
Los contenidos y
En el proceso de enseñanza-aprendizaje
y no
En la identidad personal y
El proceso de transformación del sujeto?
En este sentido, nuestra sospecha va más allá de sólo poner en cuestión la noción de mediación. Creemos que, al aprender, el ser humano está optando por una forma concreta de apropiación de la realidad, del mundo.
Se reconoce que al aprender, el ser humano almacena determinados datos, pero no creemos que eso constituya propiamente el aprendizaje.
¿Qué es entonces lo que realmente lo constituye? Si es el estudiante quién aprende y lo que aprende lo construye él mismo,
¿Por qué hablar de mediación? Evidentemente el maestro actúa comunicacionalmente de una determinada manera que según él, media el proceso de aprendizaje del estudiante,
¿Pero qué es lo que media? Los conocimientos ciertamente no, porque éstos están siendo construidos por el propio estudiante.
¿Cómo hablar entonces de aprendizaje significativo y de aprendizaje situado sin antes haber establecido la naturaleza profunda del aprendizaje como tal, en unos términos además que develen cómo sucede –en virtud de este aprendizaje- la transformación profunda del sujeto?
¿Se deriva precisamente de esta transformación profunda de la persona que aprende la posibilidad de que el aprendizaje sea o no significativo?
Sobre el aprendizaje significativo
A propósito del aprendizaje significativo: Esto nos lleva a reconocer al menos a dos cuestiones fundamentales:
Que sea poco o muy significativo un aprendizaje no depende del maestro, ni de las estrategias educativas, ni del programa, ni de la institución, sino del propio interés del estudiante que por lo demás no puede ser “sembrado” como tal por el maestro; y
Que el desarrollo de las competencias formales no esteriliza el espacio educativo ni separa el proceso de enseñanza-aprendizaje universitario del resto de la dinámica personal del maestro y del estudiante.
Estos actores educativos más bien añaden las necesidades generadas por la realidad educativa universitaria a las que ya de por sí traen encima.
¿Por qué hablar de aprendizajes significativos como algo que hay que conseguir? ¿No es acaso todo aprendizaje, de facto, por serlo, un aprendizaje significativo?
Efectivamente considero que todo aprendizaje es significativo.
¿Es posible el aprendizaje no-significativo? ¿Es esto cierto?:
No es cierto, y en este sentido, comparto con Rogers: que un aprendizaje puede ser más significativo que otro en función del grado de vinculación que guarde este con la sobrevivencia o el desarrollo de si -mismo
"La situación educativa que promueve más eficazmente un aprendizaje significativo es aquella en que:
Las amenazas al sí mismo del estudiante se reducen a un mínimo, y
Se facilita la percepción diferenciada del campo de la experiencia".
Por otro lado, Ausubel, constructivista como Piaget, ofrece otra manera de entender la noción de aprendizaje significativo: "Cuando una nueva idea a –postula él- se aprende de una manera significativa relacionándose e interaccionando con una idea establecida pertinente A de la estructura cognitiva, las dos ideas se modifican y a se asimila a A, la idea ya establecida".
Ello quiere decir, en sus propias palabras que "el aprendizaje (…) de carácter significativo depende, en primer lugar, de relacionar material nuevo y potencialmente significativo con ideas pertinentes de la estructura cognitiva del estudiante".
Estas dos formas de definir lo que es el aprendizaje significativo, aunque parecen ser muy distintas, veremos que las dos se refieren a lo mismo; de hecho, ambas formas, tanto la humanista como la constructivista, están recogidas en los trabajos de Ana María González a propósito de lo que ella considera son las dos primeras características del aprendizaje significativo:
"Se asimila en el plano del ser. (…)
Se integra a conocimientos anteriores
Sobre el aprendizaje situado
A propósito del aprendizaje situado
El hecho de que el desarrollo de las competencias esté referido a satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos, y por ello tal desarrollo esté orientado a enfrentar al estudiante a este tipo de situaciones problemáticas, sólo muestra una cara del proceso.
Elegir la acción que habrá de desarrollar la competencia pensando en la zona de desarrollo próximo, refiere a la viabilidad de tal acción como movilizadora de la organización de los esquemas involucrados; y pensar en el verdadero interés del estudiante, refiere por lo menos a dos cuestiones importantes: por un lado al contenido de aquellas acciones que pueden llamar la atención afectiva del estudiante y por tanto disparar su motivación, pero también al fin ulterior que el estudiante- epistemológicamente hablando- al conocimiento que habrá de construir . Esta es la otra cara del proceso
El Aprendizaje situado. Se trata de:
El interés del estudiante por aprender algo; y
Las posibilidades reales que tal estudiante tiene para acometer con éxito la tarea de construir un determinado conocimiento .
Situar el aprendizaje en el interés del estudiante
Para situar el aprendizaje afectivamente dentro del interés del estudiante, hemos de considerar al menos los tres tipos de interés que, según Habermas, promueven toda construcción del conocimiento y que tienen que ver con esta división paradigmática de la epistemología contemporánea:
El interés por controlar la realidad;
El interés por comprenderla de manera holística; y
El interés por transformarla o emanciparse a través de la acción de unas ciertas relaciones de poder.
Diana Sagástegui lo señala con claridad cuando afirma. Ella señala que “las situaciones educativas deberán estar organizadas en función de las posibilidades de desarrollo cognitivo de los estudiantes, que Vigotsky llamó la zona de desarrollo próximo o proximal”. De ahí que ella misma afirme que, “el concepto de aprendizaje situado representa un reto que afrontar, más que un modelo plenamente articulado; la propuesta –termina afirmando- es eminentemente teórica y se enfila prioritariamente a incidir en la dimensión epistemológica del aprendizaje".
Finalmente, este trabajo expresa que, más allá de los resultados y hallazgos obtenidos en esta investigación, parece que el desarrollo de competencias socio-profesionales –cualesquiera que éstas sean-, en el ámbito del aprendizaje significativo y situado, no exime a maestros, estudiante y funcionarios universitarios por igual, de la responsabilidad fundamental que toda educación universitaria pensamos contiene en su seno.
La formación de profesionistas no está al servicio de las profesiones, sino que éstas y aquellos, se deben a una sociedad, y ésta, encuentra su sentido más profundo si en vez de mirarse a sí misma sólo como colectividad productiva, se mira como el proceso mismo de humanización de la especie
domingo, 6 de junio de 2010
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Estimada maestra Marina.
ResponderEliminarConsidero que él docente debe tener conciencia de que el estudiante ya tiene la información, bien sea en sus textos, o en la bibliografía que se le presente; la función del docente consiste en dar pistas metodológicas, propiciar el razonamiento, fomentar la creatividad y orientar al alumno hacia el logro de los objetivos planeados, en esto el uso de medios no es la base, ya que el medio sólo potencia las capacidades humanas.
Saludos.